martes, 14 de junio de 2011

Elvira

Creo que fue porque Mercurio estaba en retrogrado, Venus en Virgo y Urano en la casa de Sutano... pero espero que no vuelva a suceder.

Eran las 5:30 p.m., tenía 10 minutos esperando el metro en la estación de plaza sucre, estaba recostado de la pared de las escaleras mecánicas al lado del atiborrado cesto de basura y pensando en la inmortalidad del Callinectes sapidus. Absorto en mi pensamiento, no sentí las primeras palmaditas, luego las sentí. Miré a mis pies y vi a una pequeña niña –de dos años tal vez- que lloraba y me pedía con gestos que la cargara.

La cargué y comencé a preguntarle a todo el mundo que si sabía de quién era esa niña: algunos me ignoraban, otros me veían con escepticismo y negaban que fuese de ellos y algunos otros sólo huían de mí. Por ello, decidí subir a la congestionada caseta de expendio de boletos para dejar a la niña ahí y marcharme a mi entrevista de trabajo… ya tenía mucho tiempo desempleado.

Al llegar a la caseta la dejé en el suelo y me escurrí entre la gente para decirle al operador sobre la niña, pero cuando voltee para entregarla ya no estaba. Con desespero y angustia le expliqué al operador lo que había sucedido y detallé físicamente a la pequeña.
–Ah sí, es Elvira, ella aparece a veces por ahí- respondió con total normalidad – la próxima vez no le prestes atención-.